Ácido Salicílico (BHA)
Beneficios
El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA) de naturaleza lipofílica derivado de la corteza del sauce, aunque su versión utilizada en cosmética suele ser sintética para mejorar su estabilidad y pureza. Gracias a su afinidad por los lípidos, puede penetrar en los poros con gran eficacia, lo que lo convierte en un ingrediente clave en formulaciones diseñadas para tratar piel grasa, poros obstruidos e imperfecciones persistentes.
El ácido salicílico actúa tanto en la superficie como en el interior del poro gracias a su naturaleza lipofílica. Esto le permite disolver sebo endurecido, suavizar la capa córnea y reducir la aparición de brotes en pieles grasas o acneicas. Su acción es multifuncional y está respaldada por décadas de uso dermatológico.
Acciones principales
- Realiza una exfoliación queratolítica suave que elimina células muertas y evita la formación de tapones en el poro.
- Penetra en el folículo para disolver sebo oxidado y residuos atrapados, reduciendo puntos negros y comedones.
- Atenúa la inflamación asociada al acné, disminuyendo rojeces y la sensación de molestia.
- Contribuye a controlar la proliferación bacteriana cutánea implicada en lesiones acneicas.
Al actuar sobre distintas capas de la piel, el BHA consigue mejorar tanto la apariencia inmediata de la textura como la evolución de los brotes a largo plazo.
Mecanismo biológico / cosmético
- Disuelve lípidos dentro del poro gracias a su afinidad por medios grasos, limpiando en profundidad.
- Reduce la hiperqueratinización superficial, favoreciendo un recambio celular más regular.
- Modula mediadores inflamatorios locales, ayudando a minimizar la intensidad y duración de los brotes.
- Actúa de forma antimicrobiana, limitando la actividad de microorganismos asociados al acné.
Este conjunto de mecanismos convierte al ácido salicílico en un activo muy completo para el control de imperfecciones y la mejora de la textura de la piel.
Patologías o condiciones que ayuda a tratar
- Acné comedoniano: reduce puntos negros y favorece una limpieza profunda del poro.
- Acné inflamatorio leve-moderado: disminuye pápulas y pústulas gracias a su efecto antiinflamatorio.
- Piel grasa: ayuda a equilibrar el exceso de sebo y minimizar brillos.
- Poros dilatados y textura irregular: afina la superficie de la piel y mejora su uniformidad.
Su uso continuado contribuye a mantener la piel más equilibrada, lisa y libre de imperfecciones visibles.
- Exfolia y renueva la piel desde el interior del poro.
- Reduce comedones y previene imperfecciones futuras.
- Calma la inflamación y mejora el enrojecimiento.
- Afina la textura y minimiza la apariencia de los poros.
- Equilibra el exceso de sebo sin resecar en exceso.
- Aplicar preferiblemente por la noche, de 2 a 4 veces por semana según tolerancia.
- Usarlo después de la limpieza y antes del hidratante para maximizar la penetración.
- Evitar combinarlo en la misma aplicación con retinoides o AHA potentes.
- Disponible en limpiadores, tónicos, sérums y tratamientos específicos para acné.
- Indispensable usar protector solar durante el día para evitar sensibilidad.
- No utilizar sobre piel irritada, excesivamente seca o con eccemas activos.
- Evitar mezclarlo con exfoliantes fuertes o tratamientos irritantes en la misma rutina.
- No recomendado en embarazo o lactancia sin supervisión profesional.
- Puede generar sequedad o descamación al inicio; ajustar frecuencia según tolerancia.
- Niacinamida: calma, regula el sebo y refuerza la barrera cutánea.
- Zinc PCA: potencia el efecto purificante y antibacteriano.
- Ácido hialurónico: aporta hidratación y reduce la sequedad inicial.
- Té verde: añade efecto antioxidante y calmante.
- Retinoides (uso alternado): combinados en días alternos mejoran textura y uniformidad.
- Kligman AM., Mills OH. “Salicylic acid as a peeling agent”. Arch Dermatol Res.
- Leyden JJ. “Current issues in the treatment of acne vulgaris”. Cutis.
- Dreno B. “BHA effectiveness in acne-prone skin”. J Dermatol Sci.
- Zaenglein AL. “Acne treatment guidelines and evidence”. JAAD.
Considerado uno de los BHA más eficaces, el ácido salicílico actúa donde otros exfoliantes no llegan: dentro del poro. Su acción precisa y profunda lo convierte en un imprescindible para controlar imperfecciones y mejorar la textura de la piel sin necesidad de tratamientos agresivos.
